¿Qué hay en el agua?

En muchas ciudades o comunidades, los adultos sanos pueden beber agua de la canilla sin preocupación. No obstante, las mujeres embarazadas, niños pequeños, ancianos y personas con sistemas inmunológicos debilitados son particularmente vulnerables a contaminantes presentes en el agua, ya sea ésta proveniente de una red de agua potable o bombeada de un pozo propio.
Si va a comprar un purificador de agua, primero averigüe los contaminantes que podría contener su agua. Lleve una muestra de agua a un laboratorio de confianza para que le efectúen dos tipos de análisis: bacteriológico y físico-químico. Si es agua de red, además, solicite a la compañía prestadora del servicio de agua corriente una copia del informe anual de calidad del agua. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que se realice un análisis de contaminación con Arsénico al agua de la canilla, particularmente si se tiene niños pequeños y/o hay presencia de mujeres embarazadas o bien la simple posibilidad de su existencia, porque la presencia de dicho contaminante en una concentración superior a 0,01 ppm es especialmente peligrosa, incluso para adultos sanos. Una prueba de contenido de Arsénico cuesta alrededor de USD 10. Recién cuando sepa que es lo que contiene su agua, podrá encontrar un purificador adecuado para eliminar los contaminantes específicos que pudieran existir en el agua.